Pensar en un buen asado, sin un buen fuego, parece una tarea imposible y claro que lo es. El fuego es uno de los componentes fundamentales para demostrar toda tu experticia al mando de la parrilla. Y si bien en gustos no hay nada escrito, sí existen algunos tips o consejos a la hora de preparar el fuego de la parrilla. Presta atención a lo que Moller tiene para ti.

Lo primero que debes considerar, es idear una manera para que el carbón reciba calor en la misma zona por un tiempo apropiado. Para esto, es recomendable la técnica de los “lulitos”. ¿En qué consiste esto? en enrollar papeles de diario en forma de trenza y mientras más grande sea el formato del periódico, mucho mejor. A continuación, los amarras formando redondelas y pones uno sobre otro, imitando un resorte.

El carbón

El próximo paso es abrir la o las bolsas de carbón y comenzar a construir por el lado de este resorte hecho con el diario, una montaña con una apertura para dar tiraje al fuego. Un consejo bastante útil es es elegir los carbones más enteros, para que hagan la función de fortaleza y cimiento de este volcán de carbón. Después se introduce un trozo de papel por la apertura de esta edificación. Hay que esperar que se encienda y agarre el tiraje necesario. Para complementar esta tarea, puedes utilizar un pedazo de cartón para brindarle más aire y así avivar las llamas.

¿Cómo sé cuando está listo el fuego para el asado?

Existen múltiples métodos o consejos en este sentido. Sin embargo, nosotros te brindaremos uno muy sencillo: pon la mano y aguanta tres segundos sin quemarte. Si es así, entonces el fuego está listo para recibir la carne, de lo contrario, debes esperar un momento, hasta que baje su intensidad. Por otro lado, nunca le eches cerveza la fuego.

aro de papel

Ya con la parrilla lista, lo primero que te recomendamos echar en la parrilla es el pollo, las costillas (por el lado del hueso) y los choricillos o longanizas. Después se procede a colocar la pulpa y al final, cuando tu mano al fuego aguante por 5 segundos sin quemarte, pones la carne de vacuno.

Otro secreto es que le eches sal a la carne por ambos lados. Cuando empieza a salir jugo de la carne hacia arriba, le aplicas sal y después le das la vuelta al corte. Por último, aplicas sal por la parte cocida y listo, puedes disfrutar de un rico asado con quien desees.

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