Se acercan las Fiestas Patrias y los chilenos ya comienzan a preparar el asado. Cada uno guarda sus mejores trucos para quedar como el rey de la parrilla y es por esto que Moller quiere ayudarte en esta ardua tarea. ¿Cómo? Pues entregándote un repertorio con los mejores cortes de carne para preparar un rico asado para ti y tu familia o amigos. ¿Cuál es escogerías tú?:

  • Posta rosada: Es la parte superior de la pierna trasera del vacuno, ligeramente redondeada, ideal para el asado. Tiene un color rosado claro y es magra, es decir, no posee mucha grasa y es blanda y jugosa, dependiendo de la longevidad del animal de la cual procede.
  • Posta negra: Se encuentra junto a la posta rosada y tiene la forma de un cojín redondo y alto. Además, no tiene nervios en el interior. Es una mejor elección que la posta rosada, ya que es más sabrosa.
  • Punta Picana: Su corte parece una bolsa alargada y de color rojo oscuro; es plana y larga, ideal para un buen asado.
  • Asiento de picana: Es un corte de forma cuadrada y con un lado ligeramente redondeado, de color rojo oscuro. A la parrilla, tiene un sabor intenso, pero es muy blanda, fácil de digerir.
  • Punta de ganso: Su forma es plana y cónica, también tiene grasa en su cara exterior. Es una carne blanda, rosada y sabrosa al paladar. Los que saben de carne no la cambian por ningún otro corte.
  • Filete: Es la carne más blanda, perfecta para echar a la parrilla, pero tiene menos sabor que el lomo vetado. Es ideal para ocasiones en donde lo que prefieres es calidad a cantidad. El filete, que es un cilindro casi perfecto, se puede cortar en medallones que oscilan entre los tres a cuatro centímetros, que dispuestos en orden sobre la parrilla, a un fuego mediano por ambos lados, puede estar listos antes de los 10 minutos.
  • Lomo liso: Tiene forma rectangular y no es muy alto. Por una de sus caras tiene grasa. Esta se puede dejar o quitar, según el gusto de quien prepara el asado, lo que sí es aconsejable, es cortarlos en gruesos bistecs de tres centímetros aproximadamente.
  • Tapabarriga: Posee un corte delgado de forma cuadrada e irregular y protege el vientre del vacuno. Es de un rojizo claro y tiene fibras y pellejos que es recomendable limpiar. No siempre suele ser blanda, aunque sí es tiene mucho sabor. Es un corte perfecto para la parrilla. Uno de los secretos mejor guardados sobre esta pieza, al igual que con la plateada, es sacarla del fuego a media cocción, sumergirla en agua fría y al instante ponerla sobre las brasas, brindándole una textura mucho más blanda.
  • Palanca: Es algo dura, pero jugosa. Su forma es rectangular, con ambos extremos redondeados y más o menos gruesa en el centro.
  • Entraña: Tiene forma de cinta angosta y larga. Tiene bastante sabor, ya que es pariente de la palanca. Este es uno de los cortes más seleccionados por los jóvenes, puesto que es más económica que otro tipo de carnes. El dato curioso: tiene un curioso sabor a víscera y por lo general, la gente la ama o la repudia.
  • Asado carnicero: Tiene una forma ligeramente triangular, de forma alargada y aplastada. Posee vetas fibrosas, como también algunos nervios, pero puede ser blanda y muy rica. Su precio no suele ser muy alto y es una buena pieza para tirar sobre la parrilla.
  • Asado de tira: Este corte tiene un hueso plano como tabla angosta y posee carne en un solo lado. Es de color rojo y su textura es semidura, pero el sabor lo compensa, esto, debido a la presencia de grasa. Una persona con experiencia en la parrilla la asará por el lado del hueso, por más de una hora, obteniendo grandiosos resultados.

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